Las casas no se venden.
Las casas se compran.
No es lo mismo y lo pagas con el tiempo.
Nosotros lo aprendimos en la notaría: pensábamos que comprábamos un hogar, pero en realidad, nos estábamos hipotecando de por vida.
Te tasan por lo que mides (en m²). Por todo lo que has reformado, pintado, sufrido, lijado y barnizado. Por el gotelé, las derramas, las juntas de vecinos y las grietas tapadas.
Eso es lo que sube el precio.
Ese es el precio que marca el mercado.
Lo sabemos. Encontrar un piso, un ático, transformar un bajo interior en un "loft con encanto", el caos en mudanza y sobrevivir a la hipoteca es duro.
Y aquí estamos. Sépalo es la inmobiliaria que nos hubiera gustado encontrar cuando compramos nuestro primer cuarto sin ascensor. El compañero perfecto para superar el tener que buscar y negociar la hipoteca.
No es fácil.

La inmobiliaria que queremos no es realmente una inmobiliaria. Es algo más.
Es un equipo que te acompaña desde mucho antes de que tengas la entrada ahorrada. Es todo lo contrario de lo que es la inmobiliaria de siempre, la de la corbata verde, la del fotocasa.
I
Ascensor
antes que Vistas.
II
Luz Natural
antes que Filtros de Instagram.
III
Metros Útiles
antes que Metros Construidos.
IV
Vecinos
antes que Vendedores.
V
Realidades
antes que Renders.
Por eso, en sépalo no vendemos casas.
Creamos reformas que justifican lo que pides.
Buscamos barrios que todavía tienen precio.
Te ayudamos a tipo fijo con la mirada en el Euríbor.
Te enseñamos el plano, que conocemos, pero también te acompañamos por el Catastro, siempre cambiante, lleno de metros útiles que no cuadran y cédulas de habitabilidad que son, bueno, papel mojado.
Por eso, lo nuestro, más que buscar casas es otra cosa.
Es S.U.E.L.O.
Es Sudor, Ubicación, Estrés, Ladrillo y Obras.
Es el SUELO que pisamos y sobre el que queremos construir, acompañando a compradores y propietarios que sienten que la hipoteca no ha hecho más que empezar.
Por un Real Estate + riquiño.
David Buhardilla

Diego Veciño
